1/1/19

CASTIDAD Y FECUNDIDAD




Homilía del R.P. Patrick De La Rocque FSSPX - Capilla San Pío V - Córdoba - 1° de Enero de 2019.

11/11/18

SAN JOSÉ, EL ESPOSO DE LA INMACULADA VIRGEN MADRE DEL VERBO ENCARNADO



Publicado en ACCIÓN ANTONIANA






La inmaculada concepción de San José


Vamos a tratar de esta cuestión, dejando a un lado las aberraciones prohibidas del P. Corbató.

Muchas son las revistas en que hemos emitido esta proposición. Hoy sólo haremos un resumen de esta cuestión, conforme a las indicaciones que hemos publicado en años anteriores en folletos y artículos.

1°.- Argumento de Posibilidad.— Hoy la posibilidad de defender católicamente la Inmaculada Concepción de San José está fuera de toda duda, porque el Sr. Obispo de Oviedo dice en la Pastoral de Febrero de 1925: «La santificación de José en el útero materno y aún su inmunidad del pecado original, han sido sostenidas por algunos autores y pueden ser admitidas privadamente, pues no faltan razones que abonen su existencia.» Se puede defender en el terreno católico que San José fue concebido sin pecado original. El Concilio Tridentino no dijo que la Virgen María era la sola exceptuada del pecado original, y por consiguiente se puede sostener, sin incurrir en censura alguna teológica o eclesiástica, la Inmaculada Concepción de San José. Por esto dice el P. Cantera en la página 381 de su magistral obra: «Si alguien, para satisfacer su piedad, quiere privadamente atribuir a San José tal privilegio, no pecará».

Ni de este privilegio del dichoso Patriarca se sigue igualdad de gracias y prerrogativas entre San José y la Inmaculada Virgen, porque esto depende de mayores o menores dones que Dios dispensa a las almas; y siempre hemos de admitir más plenitud de gracias en María Santísima que en San José, porque la unión de ella con Jesús es substancial e intrínseca, y la del glorioso Patriarca extrínseca solamente. Ni la igualdad de los méritos de los Santos se mide de su concepción, sino de sus respectivas gracias y dones y de la cooperación a ellas.

Si medimos la posibilidad de la Inmaculada Concepción de San José con la potencia de Dios, es claro y evidente que el Señor podría preservarlo del pecado original, pudiendo aducir el silogismo del Venerable Escoto para probar todas estas excelencias: potuit; decuit; ergo fecit; pues no cabe imposibilidad metafísica, física, ni moral.

15/2/18

OCHO MEDITACIONES SOBRE EL INMACULADO CORAZÓN DE LA MADRE

"QUIEN SE PIERDE EN EL CORAZÓN DE MARÍA, SE ENCUENTRA EN EL CORAZÓN DE JESÚS"

(De "Meditaciones sobre la Santísima Virgen María", de Ildefonso Rodríguez Villar")



MED I T A C IÓN 6 5
EL CORAZÓN DE L A S A N T Í S I M A V I R GEN

1.° Objeto doble. — No hay duda que el objeto de esta devoción, del
Corazón purísimo de la Santísima Virgen, puede considerarse de dos
maneras: su objeto material... y su objeto formal..., de suerte, que así
como el hombre consta de dos elementos, uno material y visible, que
es su cuerpo, y otro espiritual e invisible que es su alma... y así como
sólo de la unión de estos dos elementos resulta el hombre total y
completo..., del mismo modo, en esta hermosísima devoción, si no
distinguimos y conocemos bien, para luego juntarlos y no separarlos
nunca, los dos elementos que la forman, no llegaremos jamás a
penetrar en lo que es y vale, esta devoción al Corazón Inmaculado de
la Virgen.
Pues bien, estos dos elementos son: el primero, material, que es el
mismo corazón físico..., real..., palpitante..., de la Santísima Virgen..., un
corazón de carne..., un corazón humano..., un corazón en todo semejante
al de los demás hombres...
Y el otro elemento, el formal..., el invisible e inmaterial y que consiste
en el amor..., en la caridad de la Virgen, encerrada... y simbolizada en

1/8/17

AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS



Corona al Sagrado Corazón de Jesús (Rezada por San Pío de Pietrelcina)


Corona al Sagrado Corazón de Jesús (Rezada por San Pío de Pietrelcina)
Esta corona al Sagrado Corazón de Jesús era rezada todos los días por San Pío de Pietrelcina por todos aquellos que se encomendaban a sus oraciones.
1.- ¡Oh Jesús mío! Tú que dijiste "En verdad os digo: pedid y obtendréis, buscad y encontraréis, golpead y se os abrirá", he aquí que yo golpeo, yo busco, yo pido la gracia de .....


Padrenuestro, Avemaría, Gloria.

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío y espero.

2.- ¡Oh Jesús mío!Tú que dijiste "En verdad os digo: cualquier cosa que pidáis a Mi Padre, en Mi Nombre, Él os lo concederá", he aquí que a Tu Padre, en Tu Nombre, yo pido la gracia de .....

Padrenuestro, Avemaría, Gloria.

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío y espero.


3.- ¡Oh Jesús mío! Tú que dijiste "En verdad os digo: pasarán el cielo y la tierra pero mis palabras no morirán", he aquí que apoyado en la infabilidad de Tus santas palabras, yo pido la gracia de .....

Padrenuestro, Avemaría, Gloria.

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío y espero.


Oh Sagrado Corazón de Jesús, a quien es imposible no tener compasión de los infelices, ten piedad de nosotros miserables pecadores y concédenos las gracia que te pedimos por medio del Inmaculado Corazón de María, tuya y nuestra tierna Madre.

San José, padre adoptivo del Sagrado Corazón de Jesús, ruega por nosotros.

Rezar un Salve.


9/9/16

SOBRE LA PERFECCIÓN DE LA VIDA ESPIRITUAL









Santo Tomás de Aquino




La perfección de la vida espiritual consiste esencialmente en la caridad
En primer lugar, hay que tener en cuenta que perfecto tiene múltiples acepciones. Algo puede ser perfecto en absoluto, o sólo desde algún punto de vista. Perfecto en absoluto es aquello que alcanza el fin que le corresponde según su propia naturaleza; perfecto desde algún punto de vista es lo que logra el fin correspondiente a alguna de las cosas conexas con su propia naturaleza. Así, por ejemplo, de un animal se dice que es perfecto en absoluto, cuando es conducido hasta un fin en el que no falte nada de lo perteneciente a la integridad de la vida animal: no hay carencia alguna en el número y disposición de los miembros, el cuerpo ha logrado su desarrollo y goza de las potencias capaces de realizar las operaciones propias de la vida animal. Perfecto desde algún punto de vista es el animal que alcanza la perfección de algo concomitante: por ejemplo, perfecto en blancura, en olfato, o en cosa semejante.
De acuerdo con esto, por lo que se refiere a la vida espiritual, se dice que un hombre es perfecto en absoluto, cuando en él se cumple lo que es principal en la vida espiritual. La perfección desde algún punto de vista consiste en algo que se añade a la vida espiritual.
Ahora bien, la vida espiritual consiste principalmente en la caridad; de modo que, desde el punto de vista espiritual, quien no la posee es tenido en nada. Por este motivo el Apóstol dice: Aunque tuviese el don de profecía, aunque tuviese plenitud de ciencia y conociese todos los misterios, aunque mi fe fuese capaz de trasladar montañas, si no tengo caridad,no soy nada (1 Cor 13,2). El apóstol San Juan afirma que toda la vida espiritual consiste en el amor. Dice, en efecto: Sabemos que hemos sido trasladados de la muerte a la vida en que amamos a los hermanos. Quien no ama permanece en la muerte (1 Jn 3,14).

6/7/16

PARA PEDIR UNA GRACIA ESPECIAL: NOVENA A NUESTRA SEÑORA DEL CARMELO



NOVENA A NUESTRA SEÑORA DEL CARMELO






I.- Para todos los días de la Novena

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor Dios Nuestro.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, amén.

Acto de contrición

Señor mío Jesucristo, Dios y Redentor de nuestras almas, con grande humildad y dolor de mi corazón vengo a vuestras plantas a pediros perdón por todos mis pecados; me pesa de haberos ofendido, y mil veces me arrepiento, porque sois infinitamente bueno, infinitamente amable y digno de todo mi amor; por tanto propongo firmemente, ayudado de vuestra gracia, nunca más pecar, confesar mis culpas y satisfacer a vuestra justicia.
Confío en vuestra divina misericordia que me perdonaréis todos mis pecados, me ayudaréis con vuestras gracias y me daréis después la gloria eterna. Amén.

Oración a Nuestra Señora del Carmelo

Gloriosa siempre Virgen María, Madre de Dios y especial Protectora de los que visten vuestro santo Escapulario: confiado en vuestra bondad y en el amor de que tantas pruebas nos habéis dado, os suplico con todo el afecto de mi corazón que me alcancéis de vuestro divino Hijo Jesús el perdón de mis pecados, la enmienda de mi vida, la salud eterna de mi alma, el remedio en mis necesidades, el consuelo en mis penas, y en particular la gracia que os pido en esta novena. Recibid mis pobres súplicas, y haced que sean para la mayor gloria de Dios y bien de mi alma. Yo acudo a Vos, que sois mi Madre y mi Señora, para que intercedáis por mí, seguro de que vuestra súplica todo lo alcanza, mientras postrado reverente ante vuestra presencia, os saludo con el Ángel diciéndoos: (tres Avemarías).

Lectura del día

…………….

Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra, Dios te salve. A Tú clamamos los desterrados hijos de Eva, a Tú suspiramos gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, Abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima! ¡Oh piadosa! ¡Oh dulce, siempre Virgen María! Madre de Dios, ruega por nosotros para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Gracia

Pídase ahora con toda confianza la gracia que se desea alcanzar por mediación de la Virgen Santísima del Carmen.

Oración final

Amorosa Reina del Carmelo, confiado en la protección especial que, como Madre cariñosa, concedéis a los que acuden a vuestras plantas vestidos de vuestro santo Escapulario, vengo a implorar vuestro valimiento, como de quien todo lo puede, en la necesidad o peligro que ahora experimento. Sólo pido de Vos una mirada de amor para que comprendáis lo que sufre mi corazón y os mueva a concederme la gracia que os pido, y yo quedaré eternamente agradecido a Vos y os serviré en la tierra con limpieza de alma para gozar después de vuestra compañía en el Cielo. Amén.

II.- Lectura para cada día de la Novena

Día Primero

La Orden carmelitana, no obstante ser tan amada y protegida de María, que la ha distinguido con los más singulares favores, se hallaba perseguida de muchos enemigos envidiosos de sus glorias, cuando San Simón Stok la regía como General. ¿Cómo permitió María que su Orden predilecta sufriese tal persecución? Muchas veces permite Dios que las almas que le son agradables, las almas buenas y santas, sufran persecución, desprecios, contradicción y molestias, para probar su fidelidad, para que se ejerciten en la paciencia y darles ocasión de merecer el Cielo. ¿No os ha acaecido así a vosotros? ¿No habéis sido nunca censurados, burlados o despreciados, acaso por vuestras obras de virtud? ¿Y cómo os portáis entonces? Imitad a San Simón Stok, que en su aflicción acude a la Virgen, fuente de consuelo y Madre de todas las gracias, confiando en su amorosa protección, que nunca falta a las almas que de veras piden su ayuda. Acudid, pues, a la Virgen del Carmen en todas vuestras necesidades de alma y cuerpo, y como pequeñuelo que acude al amparo de su madre, cobijándose bajo su protección, estad seguro de que no os faltará ayuda y consuelo. Pidamos, pues, las gracias que necesita nuestro corazón, y en particular la que deseamos conseguir en esta novena, diciéndole: Salve …

12/6/15

EL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS, HOGUERA DE AMOR EN EL SANTÍSIMO SACRAMENTO DEL ALTAR



EL CORAZÓN DE JESÚS

Por San Juan Eudes

 

 

 

CAPÍTULO IX



Con toda razón San Bernardo llama al sacramento de la Eucaristía EL AMOR DE LOS AMORES. Porque si abrimos los ojos de la fe para contempalr los efectos de la bondad inefable que nuestro Salvador tiene por nosotros en este adorable misterio descubriremos ocho llamas de amor que salen continuamente de esa admirable hoguera.

PRESIONE AQUÍ PARA LEER EL TEXTO COMPLETO

6/4/15

PASCUA: EL CORAZÓN DE LA LITURGIA




Publicado en MERCABA.ORG





El significado del tiempo pascual

Vincent Ryan

Pascua es la más antigua y la más grande de las fiestas cristianas; más importante incluso que Navidad. Su celebración en la vigilia pascual constituye el corazón del año litúrgico. Dicha celebración, precedida por los cuarenta días de cuaresma, se prolonga a lo largo de todo el período de cincuenta días que llamamos tiempo pascual. Esta es la gran época de gozo, que culmina en la fiesta de pentecostés, que completa nuestras celebraciones pascuales, lo mismo que la primera fiesta de pentecostés fue la culminación y plenitud de la obra redentora de Cristo.
El calendario romano general proporciona una clave para la comprensión de esta época en su sección sobre el tiempo pascual 1.
Los cincuenta días que van desde el domingo de resurrección hasta el domingo de pentecostés han de ser celebrados con alegría y exultación, como si se tratara de un solo y único día festivo; más aun, como un "gran domingo". Estos son los días en los que principalmente se canta el Aleluya (22).
Es una descripción muy significativa. Demuestra claramente que hoy la Iglesia interpreta la pascua y sus resultados exactamente en el mismo sentido que lo hacía la Iglesia de la antigüedad. En esta interpretación de la pascua, el nuevo calendario es todavía más tradicional que el anterior. Explicaremos por qué.
Antes de la reforma del calendario y del misal, el tiempo de pascua era presentado como apéndice de la pascua más que como parte intrínseca de la misma celebración pascual y su continuación durante todo el período de cuarenta días. Los domingos que seguían se llamaban domingos después de pascua, y no domingos de pascua, como se los designa actualmente. Era realmente un tiempo de carácter jubiloso y festivo; pero no se lo podría definir como una celebración ininterrumpida del día mismo de pascua.
Este período pertenece a la parte más antigua del año litúrgico, que, en su forma primitiva (siglo III), constaba simplemente del domingo, el triduo pascual y los cincuenta días que seguían al domingo de pascua, llamados entonces pentecostés o "santo pentecostés". El nombre no se refería, como ahora, a un día concreto, sino a todo el período.

24/2/15

SOBRE LA EXPIACIÓN QUE DEBEMOS AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

CARTA ENCÍCLICA
MISERENTISSIMUS REDEMPTOR 
DEL SUMO PONTÍFICE
PÍO XI
SOBRE LA EXPIACIÓN QUE TODOS DEBEN
AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS





INTRODUCCIÓN

 Aparición de Jesús a Santa Margarita María de Alacoque

1. Nuestro Misericordiosísimo Redentor, después de conquistar la salvación del linaje humano en el madero de la Cruz y antes de su ascensión al Padre desde este mundo, dijo a sus apóstoles y discípulos, acongojados de su partida, para consolarles: «Mirad que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo»(1). Voz dulcísima, prenda de toda esperanza y seguridad; esta voz, venerables hermanos, viene a la memoria fácilmente cuantas veces contemplamos desde esta elevada cumbre la universal familia de los hombres, de tantos males y miserias trabajada, y aun la Iglesia, de tantas impugnaciones sin tregua y de tantas asechanzas oprimida.